martes, 19 de mayo de 2009

Yo y la bicicleta



Sí, aprendí a montar bicicleta a los 29 años. Antes sabía sin saberlo, pero acá fue obligatorio. Aproveché que las circunstancias me forzaban y que nadie miraba. Me prestaron una bicicleta una noche de domingo, tarde, apra volver al centro desde la casa de unos amigos. P. me acompañó unos 200 metros y luego siguuió su camino. Me tardó como 45 minutos andar un par de kilómetros, pero llegué vivo. (Por eso el poster: We can do it)

Compré esa bicicleta, mi bicicleta. No es una stadfiets, una bicicleta urbana de las que suelen usar acá. Es una bicicleta de montaña a la que solo medio le sirven los cambios. La ventaja es que me costó muy poco y que acá tienen poco emrcado, así que normalmente no se las roban. Es una bicicleta normalita, que me sirve perfecto, aunque cuando salgo con C. siempre me deja sin aliento, porque mi bicicleta de monataña exige pedalear más apra andar lo mismo. Así que C. va tranquila y yo voy con el corazón en la lengua. Pero bueno, mi estado físico debe mejorar algo con eso, opino yo.

Luego duré un par de semanas saliendo por las noches. Primero unos 200 metros, luego vueltas más alrgas, a calles un poco más grandes. Me atreví a salir un día, fui a la Universidad... y ya está. Nunca seré el mejor pero puedo andar con una mano suelta sin problemas.

Paseamos toda una tarde con C. por campos llenos de tulipanes. En bici. Y sobreviví.

Soy uno más. Qué bien se siente, a veces, integrarse. Por lo menos en parte.

1 comentario:

purita dijo...

importante é não ter medo!

[também tenho uma bici!:)]